Ni verso suelto del centrismo vasco ni adalid de la política amable, Sémper ha hecho lo mismo que todo superviviente de la política: abrazar el pragmatismo y comerse los que decía que eran sus principios. Con ello ya no es que traicione el
Esta es una noticia recopilada automáticamente. Para leer la información completa, consulta la fuente original.
Fuente original: Rioja2.
Esta noticia ha sido resumida automáticamente a partir de fuentes públicas. Puedes leer la información completa en la fuente original:
Rioja2